Tiburón blanco

El tiburón blanco, conocido también como “el gran tiburón blanco”, es una especie perteneciente a los lamniformes. Su nombre científico es “Carcharodon carcharias”, siendo el único de los tiburones pertenecientes al género de los carcharodon que vive actualmente.

Está considerado como uno de los mayores depredadores del planeta, y su sólo nombre horroriza a una gran parte de personas. Sin embargo, en contra de las creencias, raramente ataca al hombre.

Este animal, conocido también como “jaquetón” o “puntero blanco” se distingue por su cuerpo alargado y robusto, y especialmente por su boca circular con los bordes blancos. Sus dientes son triangulares, y tiene siete hileras de ellas, en cada una de las cuales hay unos 30 dientes. Skin embargo, no existe una cantidad fija de dientes, ya que una de sus características es que éstos se van regenerando y saliendo de nuevo a medida que se le deterioran los que tiene.

Otro de sus atributos es la aleta que tiene en su lomo, la que sobresale al exterior cuando nada y que tan inconfundible nos resulta a todos.



En lo que respecta a su alimentación, los ejemplares jóvenes se nutren de animales no demasiado grandes, como rayas, calamares o incluso tiburones de menor tamaño. En cuanto a los adultos, tienen una dieta muy variada que incluye sobre todo focas, pulpos, delfines, crustáceos, cadáveres de ballena, aves marinas e incluso otras especies de tiburones.

Aunque se han encontrado especies más grandes, el tiburón blanco suele tener una longitud de entre 4 y 6 metros, mientras que su peso oscila entre los 680 y los 1100 kilos, en edad adulta. Aquí cabe comentar una de sus características más peculiares, y es que se trata de una especie que nunca deja de crecer, lo hace constantemente hasta su muerte, lo cual significa que su tamaño es mayor cuanto más viva.

El tiburón blanco vive en muchas zonas del planeta, siempre en aguas templadas. Aunque se han visto algunos en aguas tropicales, jamás los encontraremos en aguas frías, que no resistirían. Son muy abundantes en algunos puntos como California, China o Nueva Zelanda.

En España, a pesar de no ser muy abundantes, los hay en el Océano Atlántico, en las Islas Canarias y en las Islas Baleares.

Generalmente, nadan por aguas superficiales y poco profundas, muy cerca de la costa.

Su reproducción es ovivípara, es decir, con huevos que no salen al exterior hasta su eclosión, no existiendo alimentación directa entre la madre y el embrión. No se sabe a ciencia cierta cuánto dura la gestación, aunque se calcula que entre 18 y 24 semanas. Suelen fecundar unos 14 huevos, de los cuales sólo llegan a nacer 3 ó 4, ya que se devoran entre ellos en el mismo vientre materno.

A pesar de que no se conoce el número de ejemplares de tiburón blanco que surcan hoy nuestras aguas, sí se sabe que es un animal en fase de peligro de extinción, y aunque a nivel internacional no se ha dictado aún ninguna moratoria, en algunos lugares como California se ha declarado especie protegida, prohibiéndose su pesca.