Características del tiburón blanco

El tiburón blanco pertenece al género de los lamniformes, y vive en las zonas de agua templada, donde se le puede ver generalmente por las superficies. Se trata de uno de los animales más temidos por el hombre.

Su enorme cuerpo es de color entre gris y amarronado, y su vientre es de color blanco. Se diferencia de otras especies de tiburón en que, mientras éstos suelen presentar un cuerpo más bien aplanado, el del tiburón blanco es robusto y alargado.



Su cabeza tiene forma de torpedo, y lo que más sobresale en ella es su hocico redondeado, bajo el cual se encuentra su temible boca, con el borde de color blanco, llena de dientes en forma triangular, con los bordes serrados. Dichos dientes no se encuentran nunca gastados por otra de las características que presenta este animal, la de ir reponiendo los dientes a medida que se le van deteriorando.

Sus ojos, pequeños y circulares, de color negro, se ubican uno a cada lado de la cabeza, lo cual le otorga un gran campo de visión, que le es muy útil para hacerse con sus víctimas. Sus orificios nasales son muy estrechos.

La piel del tiburón blanco se encuentra cubierta por pequeños dentículos, con cinco hendiduras branquiales en los costados. Tiene 4 aletas dorsales, dos de ellas muy cerca de la aleta caudal. Esta última está muy desarrollada, como la que tiene en el lomo, que es la temible aleta que se le ve cuando nada en el mar.

Cerca de la cola tiene también dos pequeñas aletas.